En una entrada previa a mediados de 2023, informábamos que la EMA, a través del PRAC, iniciaba el análisis de una señal sobre un aumento del riesgo de ideación o conducta suicida asociada al uso de análogos de la GLP-1. Hoy publicamos los resultados de un estudio observacional realizado por investigadores canadienses que parece que no confirma estos datos.
Se trata de un estudio observacional para evaluar si el uso de agonistas del receptor de GLP-1 en pacientes con diabetes tipo 2 está asociado con un mayor riesgo de ideación suicida, autolesiones o suicidio, en comparación con los inhibidores de dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) y los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT-2). Se diseño un estudio de cohortes con comparador activo utilizando datos de la base de datos británica CPRD.

Se incluyeron dos cohortes de pacientes diabéticos; la primera con pacientes que iniciaron o continuaron tratamiento con análogos GLP-1 (n=36.082) o inhibidores de la DPP-4 (n=234.028) entre 2007 y 2020. La segunda con inicio o continuación de análogos GLP-1 (n=32.236) o bien inhibidores del cotransportador sodio-glucosa (n=96.212), entre 2013 y 2020. Ambas cohortes fueron seguidas hasta marzo de 2021. La variable principal fue la “suicidabilidad”, definida como una combinada de ideación, conducta autolesiva, o suicidio.
Los resultados mostraron que, en análisis crudos, el uso de GLP-1 se asoció con una mayor incidencia de suicidabilidad en comparación con DPP-4 y SGLT-2. Sin embargo, tras ajustar por factores de confusión, no se observó una asociación significativa con el uso de GLP-1 comparado con los otros hipoglucemiantes. Estos resultados fueron similares cuando se analizaron por separado los diferentes componentes de la variable principal (la ideación suicida, las autolesiones o el suicidio).
En el editorial acompañante se comenta que, aunque los metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados no han mostrado un aumento del riesgo de suicidio, depresión, ansiedad y otros efectos adversos en la salud mental, estos ensayos no fueron diseñados para evaluar tales resultados y su poder estadístico ha sido limitado debido al bajo número de eventos. Además, la mayoría de los ensayos han excluido a pacientes con alto riesgo de suicidio. En este contexto, son necesarios estudios observacionales bien diseñados que permitan responder a estas cuestiones.
Entre las limitaciones se destaca que aproximadamente dos tercios de los eventos registrados fueron ideación suicida, que no siempre se documenta de manera completa en bases de datos rutinarias. La definición y contenido del término «ideación suicida» en el CPRD esta descrita, lo que genera incertidumbre sobre su validez. La muerte por suicidio, el evento más relevante, no pudo evaluarse con precisión debido al bajo número de casos. Además, una proporción significativa de los pacientes usó medicamentos de uso menos frecuente como exenatida y lixisenatida, mientras que semaglutida, el agonista GLP-1 más utilizado actualmente, solo se usó en menos del 10% de los casos. Futuros estudios podrían centrarse en evaluar específicamente la seguridad de semaglutida y tirzepatida, que han ganado popularidad debido a su mayor efectividad en la reducción de peso y control glucémico.