Hasta ahora no hay ningún tratamiento preventivo para la demencia, ni que disminuya su progresión. La eficacia de los inhibidores de la colinesterasa en formas leves o moderadas es de una relevancia clínica escasa. La memantina ha mostrado una eficacia modesta en pacientes con la forma grave de la enfermedad y sólo debe considerarse como una alternativa.
Las placas de proteína amiloide en el cerebro son una característica neuropatológica de la enfermedad de Alzheimer y se sugiere que desencadenan una cascada de alteraciones que causan deterioro cognitivo.
Tal como se refleja en este editorial, la aprobación de aducanumab en la enfermedad de Alzheimer por parte de la FDA ha sido motivo de una fuerte controversia. La decisión se basó en una reducción de las placas de beta amiloide en el cerebro, una variable subrogada no validada, y que no se sabe si se traduce en resultados clínicos relevantes. Además, se ha visto que el fármaco puede causar edema cerebral, microhemorragias y siderosis superficial. Los datos sobre la eficacia procedentes de dos ensayos clínicos son contradictorios y aún no concluyentes. Según alguna institución, la aprobación de aducanumab a pesar de la falta de pruebas de efectividad ha generado falsas esperanzas para pacientes con enfermedad de Alzheimer y sus familias, y amenaza con arruinar el programa Medicare en los Estados Unidos debido al precio exorbitante del medicamento.
Los dos ensayos de fase III realizados con el fármaco se detuvieron precozmente después de que un análisis inicial mostrara que el fármaco no era más eficaz que placebo para reducir el deterioro cognitivo. Un análisis posterior confirmó la ineficacia del fármaco en un estudio, pero el otro sugirió un efecto beneficioso cognitivo. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) (incluido el Reino Unido) actualizó sus guías para subrayar la necesidad de que los ensayos clínicos para la enfermedad de Alzheimer muestren efectos beneficiosos cognitivos y funcionales, en lugar de centrarse únicamente en variables subrogadas. La aprobación de aducanumab en Europa sería incompatible con esta guía.
Al final, las peores consecuencias son para los pacientes y sus familias que siguen buscando un tratamiento que les de esperanzas y no falsas esperanzas.
Se diseñó un estudio transversal entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, a partir de una muestra de 2.784 miembros de la UB respecto del total del censo de la universidad (n = 52.529). Los participantes respondieron un breve cuestionario epidemiológico y se sometieron a las pruebas de cribado. Se calculó la prevalencia total de la infección por SARS-CoV-2 con una prueba PCR positiva o una serología para detectar anticuerpos IgG. Ninguno de los participantes en el estudio había recibido ninguna dosis de la vacuna.
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