Efecto de los antidepresivos sobre parámetros cardiometabólicos: un metanálisis

Los antidepresivos pueden producir alteraciones fisiológicas, como cambios en el peso corporal, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el metabolismo glucídico y lipídico, así como alteraciones hepáticas y electrolíticas. Sin embargo, las diferencias entre los distintos antidepresivos en cuanto a estos efectos no están claramente establecidas. El objetivo de este estudio fue comparar y clasificar los distintos antidepresivos según sus efectos adversos fisiológicos mediante la síntesis de datos de ensayos controlados aleatorizados.

En este metanálisis que hoy comentamos, se realizó una búsqueda en MEDLINE, EMBASE, PsyciINFO, ClinicalTrials.gov y la base de datos de la FDA desde el inicio de cada registro hasta abril de 2025. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados comparativos entre antidepresivos en monoterapia frente a placebo o a otro antidepresivo para el tratamiento agudo de trastornos psiquiátricos en adultos (de 18 años o más). Las patologías incluidas fueron trastorno depresivo mayor (TDM), trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, trastornos del sueño, esquizofrenia y adicciones conductuales. Se realizó un metaanálisis de red para evaluar los cambios inducidos por el tratamiento en el peso corporal, colesterol total, glucemia, frecuencia cardíaca, presión arterial sistólica y diastólica, intervalo QT corregido (QTc), sodio, potasio, parámetros hepáticos (AST, ALT y fosfatasa alcalina), bilirrubina, urea y creatinina. Además, se realizaron metarregresiones para explorar la influencia de la edad, el sexo y el peso basal sobre los cambios fisiológicos observados. También se estimó la correlación entre el cambio en la gravedad de los síntomas depresivos y el cambio en los parámetros metabólicos. El protocolo fue registrado en PROSPERO y el estudio siguió la guía PRISMA.

Se incluyeron 151 ensayos clínicos y 17 informes de FDA, con un total de 58.534 participantes (41.937 tratados con antidepresivos y 15.597 con placebo) y 30 antidepresivos evaluados. La edad media fue de 44,7 años, el 62% eran mujeres y la duración del tratamiento fue de 3 a 12 semanas (mediana de 8 semanas). Se observaron diferencias clínicamente relevantes entre los antidepresivos en los efectos metabólicos y hemodinámicos. En el peso corporal, se observaron mayores reducciones con agomelatina (−2,44 kg), fluoxetina (−0,81 kg), bupropion (−0,79 kg), sertralina (−0,76 kg), venlafaxina (−0,74 kg), mientras que los mayores aumentos de peso fueron con maprotilina (+1,82 kg), amitriptilina (+1,60 kg), mianserina (+1,15 kg), fluvoxamina (+0,96 kg) y mirtazapina (+0,87 kg). Sobre el perfil metabólico, se observó aumento del colesterol total con desvenlafaxina, venlafaxina, duloxetina y paroxetina. La duloxetina se asoció a incremento de la glucemia. Estos cambios se produjeron a pesar de que estos fármacos se asociaron a pérdida de peso. En la frecuencia cardíaca y la presión arterial, se observaron diferencias entre antidepresivos, con más de 21 latidos por minuto (lpm) de diferencia entre fluvoxamina (−8,18 lpm) y nortriptilina (+13,77 lpm), más de 11 mmHg de diferencia en presión arterial sistólica entre nortriptilina (−6,68 mmHg) y doxepina (+4,94 mmHg). Duloxetina, desvenlafaxina y levomilnacipran se asociaron a un aumento de AST, ALT y FA, aunque la magnitud de estas alteraciones no se consideró significativa. No se detectaron efectos clínicamente relevantes sobre otros parámetros, como intervalo QT corregido (QTc), sodio, potasio, urea y creatinina. Un mayor peso basal se asoció a incrementos más pronunciados de presión arterial sistólica, AST y ALT, y una mayor edad se asoció con mayores incrementos de glucosa inducidos por antidepresivos. No se observó relación entre la mejoría de los síntomas depresivos y las alteraciones metabólicas inducidas por el tratamiento.

Según los autores, los antidepresivos presentan perfiles fisiológicos y cardiometabólicos claramente diferentes. Existen diferencias clínicamente relevantes entre fármacos en cambio de peso, frecuencia cardíaca, presión arterial y parámetros metabólicos. Estos hallazgos apoyan la necesidad de considerar el perfil cardiometabólico individual de cada paciente al seleccionar un antidepresivo y sugieren que las guías clínicas deberían reflejar mejor estas diferencias entre tratamientos.

Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.